Exconectados, por un mundo con menos tecnologia



Enric Puig Punyet, doctor en Filosfía, indaga sobre la experiencia de jóvenes que por propia decisión deciden dejar la tecnología a un lado para una mayor búsqueda de libertad y realidad. Los exconectados cargan contra internet y buscan una vida más real.

 Las redes sociales se instalaron gracias a internet hace aproximadamente 10 años en la sociedad y generar una dependencia que impacta en las actividades que el individuo realiza en el mundo real. "Por cada hora de conexión, veinticuatro minutos no se implementan en nada, y el cuarenta por ciento es el promedio del tiempo que los usuarios activos ocupan en internet" sentenció Punyet.

 Internet se transformó en una herramienta de control que no genera más que una pérdida de tiempo interpretada como una necesidad básica. El objetivo del mismo es mantener al usuario conectado el mayor tiempo posible, porque cuanto mayor sea el tiempo desperdiciado, mayor es el éxito comercial. Pese a ello, ya comienzan a mostrarse las primeras voces que atentan contra la hiperconectividad por la manera de relacionarnos con el internet, estos recomiendan usarlo solo para lo imprescindible.

 Para Punyet estamos todavía a tiempo de la huida de internet, debido a que "sigue existiendo el espacio personal de un individuo", aunque esta se vio reducida. El concepto de intimidad surge hace más de doscientos años y sirve como espacio de reflexión privado, en la que uno autoevalúa si capacidad crítica y se forma como ciudadano. Internet roba gran parte de este espacio y esto atenta contra la formación del individuo libre.

 Los principales motivos por los que hay escapar de este fenómeno es porque son mecanismos de alienación y atomización que encierra a sus consumidores en las casas, y los torna individualistas y competitivos.

 Desconectarse genera una ganancia en capacidad de relación social, atención y concentración, además de tranquilidad, organización y gestión del tiempo personal, visión más clara de objetivos y decisiones vitales.

 Con respectos a internet, Punyet evalúa dos posibles caminos. El primero es la prosperidad de internet tal y como se conoce, quedando en manos de los usuarios que continúen con capacidad individualidades que el mismo no se las haya destruido. El segundo es la regularización de internet y que poco a poco se produzca un rechazo social de la alienación que el mismo produzca, continuando su implementación solo para uso necesarios.

 Uno de los grandes problemas de internet es la hiperconectividad, por lo que denota el mismo comienzo de la palabra, “hiper”, esto marca demasiada conectividad, exceso de la misma y no un uso adecuado. “Internet debe ser una herramienta útil al servicio humano”, explicó el filosfo y agregó que no tiene que buscar que las personas respondan a las exigencias de la conectividad cuando esta comienza a ser perjudiciales.

 "Internet nos ha facilitado el acceso ilimitado a un bajo precio a las personas y la información, esto un dato incuestionable" aseguró Punyet.

 Google tiene una propuesta que abarca gratuidad, personalización y completa pleitesía al hipervínculo, para ello, precisa que los usuarios esten conectados el mayor tiempo posible para que interactúen constantemente. Según Punyet este es el dato secreto y peligroso, porque “Toda la web 2.0 que le sucedió, redes sociales, blogs, canales de vídeos incluidos, siguió al pie de la letra con el funcionamiento de la lógica que había marcado Google”.

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